domingo, noviembre 04, 2007

Tributo a Emepitri (y a mis hermanos del Ciclo Inicial)

En esta época en la que ir al "conciertazo" de Soda Stereo se ha convertido en un evento al que no se puede faltar, me puse a conversar con Julio (él si sabe de música, yo no) sobre a cuál concierto de regreso sí sería la voz ir. Coincidimos en uno: el de "Los Rodríguez".
Corría el año 1998 y mientras ellos decían "Hasta luego", un grupo de universitarios inexpertos decían "Mucho gusto soy..." Si pex, en ese año, para mi gente era ley escuchar al grupo de Calamaro, Rot y cia, bien lo dijo mi pataza Hernán (al que veo una vez cada ocho meses) escuchabamos "Los Rodríguez", "Los Rodríguez", "Los Rodríguez"... Y es que ese grupo de músicos de los dos hemisferios del mundo (Andrés Calamaro y Ariel Rot eran argentinos, mientras que Julian Infante y Germán Vilella españoles) sabían combinar la alegría con la melancolía con suma facilidad. Eran como ese trago que primero te pone eufórico para después bajonearte. Te emborrachaban con "Salud, dinero y amor" para luego golpearte con "Tú me estas atrapando otra vez". Yo los descubrí con el video de "La milonga del marinero y el capitán" que pasaban en UHF cuando no sabía que ese pata con chullo llamado Andrés Calamaro era el compositor de "Mil horas", me compré el cassette y me volví hincha. Años después, conocí a ese grupo de patas que también conocían sus canciones y todos encontramos nuestro lugar en el mundo. Después llegaría el 99, los discos solistas de Calamaro con su tristeza y despecho, a muchos se nos acabó el amor y terminamos en los jardines de artes en vez de los salones de clases. Después los excesos. Pero esa es otra historia.

"Brindo por los que vuelven con las luces de otro día
brindo porque recuerdo tu cuerpo pero olvide tu cara
brindo por lo que tuve porque ya no tengo nada"



Si el disco fuera mujer sería esa amiga a la que le gustabas, pero que nunca te llegó a gustar, que te acompañaba a todas las borracheras, que conoce todos tus defectos y que ahora te escucha cuando estás deprimido.

Qué tienen que ver "Los Rodríguez" con Fito Paez: Cecilia Roth es la hermana de Ariel y era la novia del buen Fito (que roca esa!)

Un pedazo grande del rock en España: Javier Infante, la segunda guitarra, falleció en el 2000. La reunión, al menos completa, ya fue pex.

"Quiero ser el único que te muerda la boca
quiero saber que la vida contigo no va a terminar"

Salud, dinero y amor





Como no hay video decente, usaremos este, sorry por el sacrilegio Andrés

2 Comments:

At 7:14 p. m., Blogger Chubi said...

Recuerdo haber usado la frase

"Fue por una rubia loca, que bailaba sola, hasta el amanecer..."

Aquel día en que se acabó el amor, y despechado escribía un mail desde alguna cabina de letras.

Los Rodriguez supieron marcar en mi una época increíble donde la amistad, el PlayStation y las chupetas lo eran todo (luego por eso me expulsarían años después) y no importaba el "que voy a hacer mañana" porque simplemente sabías que seria glorioso junto a tus hermanos.

Atravezar el "Desierto de Dago" para encontrar luego, meses después, "El Oasis" y acortar camino hacia mi casa... Quedar todos a una hora en la rotonda de Letras o en el jardín de Artes y esperar a que pase algo, o alguien tenga un plan... o simplemente no esperar nada y decir "chucha, ya empezó mi clase" y ni siquiera mover un dedo y simplemente quedarte allí porque sabías que las cosas que compartías o vivías con tus hermanos no se aprenden en un salón de clases...

Muchísimas gracias a todos ustedes, los posteriormente llamados "patanes" (jaja), y créanme, que los llevo siempre conmigo (al igual que a Los Rodriguez y a Calamaro) muy dentro mío, pues... sin querer queriendo pensarlo... soy un poco de todos ustedes y ese es quien soy ahora.

GRACIAS.

 
At 10:40 a. m., Blogger Julio Pérez Luna said...

Si hay un post que tenía que comentar era este... Los Rodríguez es el mejor grupo en español que he escuchado, sin duda; pero no me estremecería tanto cuando los escucho de no ser por ustedes, mis hermanos del alma.
Nunca me compré el "Hasta Luego" pero siempre me lo robaba (literalmente) de la casa de mi hermano y lo llevaba a nuestras inolvidables reuniones, que siempre terminaban con "Salud (dinero y amor)" tocada (y cantada) como diez veces. El sábado lo encontré de nuevo y creo que es el disco con más rayones que he visto (y he visto muchos), sin embargo, como por arte de magia, suena perfecto!
La canción con la que más saltaría en un concierto: "Dulce condena"

"No importa el problema, no importa la solución. Me quedo con lo poco que queda, entero en el corazón. Me gustan los problemas, no existe otra explicación,
esta sí es una dulce condena, una dulce rendición"

Grande, Bruno!

 

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